CRONOLOGÍA DE LA AGRESIÓN |
Tras la creación del Estado de Israel, miles de refugiados palestinos huyeron a campamentos en el sur del Líbano y a Beirut, la capital.
Luego de la expulsión de las guerrillas palestinas de Jordania en 1970 y 1971, el área se convirtió en el centro de las operaciones políticas y militares de los palestinos.
Desde entonces, se hicieron más frecuentes las incursiones armadas dentro de Israel por parte de palestinos instalados en el sur del Líbano.
INVASION DE 1978
Marzo, 14.- Comienza la intromisión directa israelí en El Líbano cuando 20 mil soldados de Tel Aviv invaden el sur del país, en un intento por eliminar las bases palestinas que operaban en la zona. Israel ocupó parte del territorio libanés en la 'Operación Litani', asentándose en una franja situada al sur del río del mismo nombre, y estableciendo en ella una "franja de seguridad". Más de 1 000 civiles murieron en la contienda. Las guerrillas palestinas y el Movimiento Nacional Libanés hicieron resistencia a la invasión.
Marzo, 19.- El Consejo de Seguridad de la ONU adoptó la Resolución 425, que solicitó la retirada de tropas israelíes del sur del Líbano y estableció una fuerza de la ONU para mantener la paz en la frontera.
Junio, 13.-Las fuerzas israelíes se retiraron de la mayor parte del Líbano. La excepción fue el área que Tel Aviv denominó su "franja de seguridad". En dicha región, los israelíes crearon una milicia libanesa, el autodenominado Ejército del Sur del Líbano (ESL), que reforzaron con armamento israelí y ayuda económica. Su creación entorpecía los acuerdos de la ONU.
Julio, 4.- El Presidente de la OLP, Yasser Arafat, desmintió la existencia de presiones contra la resistencia Palestina para que suspendieran sus operaciones militares contra Israel desde territorio libanés. También aclaró que habían sido suspendidas todas las acciones armadas en las zonas residenciales del sur del Líbano para proteger a la población civil.
Octubre, 6.- El Consejo de Seguridad llamó a un cese inmediato y efectivo de las hostilidades en una resolución aprobada por unanimidad. Buques de guerra israelíes bombardearon Beirut.
1979, 1980 y 1981
En los tres años subsiguientes, Tel Aviv continúo atacando los asentamientos palestinos mientras apoyaba, al mismo tiempo, a la falange libanesa maronita (aliada en ese entonces al régimen vecino).
A principios de 1980 el balance de las agresiones israelíes al Líbano arrojaron los siguientes datos:
250 000 familias desplazadas de sus hogares
10 000 viviendas completamente destruidas
25 000 casas parcialmente dañadas
10 810 huérfanos
3 046 familias perdieron a las personas que las mantenían
36 000 niños en edad escolar quedaron sin escuelas
10 poblados totalmente destruidos
75 000 familias necesitadas de asistencia social
INVASION DE 1982
Marzo, 19.- La OLP denunció que desde julio de 1981 Israel había violado 990 veces el cese del fuego acordado por la ONU.
Junio, 6.- Por el temor a las fuerzas patrióticas libanesas y al auge de la lucha palestina, tanques israelíes y tropas de infantería comienzaron a invadir el Líbano a través de la zona fronteriza controlada por el jefe del ELS, Sahaad Haddad. 20 000 soldados con apoyo de la aviación, artillería y cientos de blindados penetraron por varios puntos del país, desoyendo un llamado de la ONU. “Paz para Galilea", fue el eufemismo usado por los israelíes para denominar lo que sería la quinta guerra sangrienta en el Medio Oriente.
Junio, 7.- Las fuerzas palestinas y progresistas libanesas mantuvieron una fuerte resistencia a los invasores israelíes. La aviación de Tel Aviv bombardeó nuevamente zonas densamente pobladas de Beirut.
Junio, 9.- Desde entonces, una cuarta parte de la superficie total del Líbano, 2 500 km cuadrados, se encuentra ocupada hasta hoy. Estados Unidos, quien acostumbra a adoptar una actitud "moderada" hacia los invasores israelíes, descartó la imposición de un embargo, o cualquier otra sanción, que exigiera la entrega de armas.
Junio, 11.- La ONU demandó el cese inmediato del fuego y el retiro incondicional de las tropas israelíes, pero, pasadas 24 horas de la entrada en vigor de la demanda la aviación de Tel Aviv continuó el criminal bombardeo a la capital libanesa.
Junio, 13.- Los "bombardeos ciegos” que desarrolló la aviación israelí contra populosos barrios residenciales de Beirut dejó más de 200 civiles muertos y otros 600 heridos. El gobierno libanés decidió constituir un Comité de Salvación Nacional compuesto por representantes de las principales fuerzas activas y de diferentes tendencias.
Junio, 17.- Yasser Arafat denunció, en carta a las Naciones Unidas, que la invasión de Israel se llevaba a cabo con el apoyo militar, político, diplomático y financiero de EEUU. Además, solicitó a este organismo el envió de una comisión al más alto nivel para que investigara la matanza cometida por los israelíes y demandara la retirada incondicional de las tropas de ocupación, de acuerdo con la resolución 509 del Consejo de Seguridad.
Junio, 23.- El presidente de la OLP, Yasser Arafat, envió un mensaje al Presidente del Movimiento de Países No Alineados, Fidel Castro, en el que le notificaba el balance de la agresión hasta el momento:
30 000 muertos y heridos
10 000 desaparecidos
800 000 personas desplazada de sus hogares
32 poblados libaneses destruidos
14 campos refugiados destruidos
3 ciudades libaneses destruidas (Nabatiye, Saida y Tiro).
Cortadas y afectadas las infraestructuras de agua y electricidad.
Junio, 28.- El comité mixto palestino-libanés presidido por Yasser Arafat y el Primer Ministro, Chafic Wazzan por la parte libanesa, propuso una fórmula de arreglo negociado que consignaba lo siguiente:
1.- La presencia política en el Líbano tomará una forma similar a la de cualquier otro país árabe.
2.- Una fuerza militar "simbólica y regular"se mantendrá en el país, bajo la soberanía y sujeta al ejército regular libanés.
3.- El estatuto legal y civil de los palestinos debe ser redefinido.
Junio, 29.- El gobierno norteamericano presentó una propuesta de solución al conflicto en el Líbano, basado en 4 puntos fundamentales que extrajo de la propuesta libanesa presentada ante el debate del Consejo de Seguridad de la ONU:
1.- Despliegue del ejército regular libanés en Beirut.
2.- Fin de la presencia militar palestina en o alrededor de Beirut.
3.- Retirada de todas las fuerzas extranjeras sirias e israelíes.
4.- Establecimiento de un gobierno central fuerte.
Julio, 3.-Al término de la visita del líder de la milicia ultraderechista cristiano-maronita Fuerzas Libanesas (FL), Bachir Gemayel , a Arabia Saudita, se llegó a un acuerdo de 5 puntos para una solución a la crisis:
1.- Líbano debe tener absoluta soberanía sobre todo su territorio.
2.- Las leyes libanesas deben aplicarse a todos los que viven o residen en el Líbano sin excepción.
3.- No debe haber un regreso a las condiciones anteriores a 1975, caracterizada por la fragmentación de la autoridad estatal y la falta de seguridad , según el cabecilla derechista.
4.- Necesidad de una solución oficial y popular libanesa que especifique las aspiraciones del Líbano.
5.- Necesidad de una salida honorable de la OLP del Líbano.
Julio, 14.- El gabinete libanés demandó de manera oficial la creación de una Fuerza Multinacional de Intervención entre los combatientes palestinos y el ejército de ocupación israelí, para evitar una crisis ministerial. Lejos estuvo esta Fuerza Multinacional de cumplir un papel decisivo en la seguridad de la capital libanesa y los campamentos de refugiados palestinos en esa ciudad.
Agosto, 1.- El Comité de los 6, formado por la Conferencia de Ministros Árabes de Relaciones Exteriores, dio a conocer el siguiente acuerdo:
1.- Una acción urgente es necesaria para mantener el acto al fuego.
2.- La OLP anuncia su decisión de extraer su fuerza armada de Beirut. El gobierno y la OLP en Beirut deben convenir en las garantías para esta medida y para la seguridad en los campamentos.
3.- Hay que actuar con el fin de levantar el sitio de Beirut y sus suburbios, con la retirada de las fuerzas de Israel.
4.- El gobierno libanés debe de adoptar todas las medidas necesarias para la seguridad de los ciudadanos de Beirut y sus suburbios incluyendo los campamentos palestinos.
5.- Las fuerzas internacionales deben participar en la operación garantizando la seguridad de Beirut y de sus suburbios.
6.- Los países árabes emprenderán la acción política necesaria para ayudar a el Líbano a aplicar enteramente la Resoluciones 508 y 509 del Consejo de Seguridad.
Agosto, 2.- El Primer Ministro libanés, Chafic Wazzan, responsabilizó a EEUU por la destrucción de Beirut. Mientras, Israel utilizaba todo el poderío de su máquina bélica en una jornada de agresión masiva que alcanzó niveles jamás visto desde que comenzó su agresión. Barrios completos fueron arrasados, pulverizados; y más de 600 personas murieron o fueron heridas.
Agosto, 21.- Miles de disparos de fusiles, ametralladoras y cañón, tirados al aire como salvas de honor, llenaron el espacio sonoro de Beirut al paso de los primeros contingentes de combatientes palestinos que se retiraban del lugar para evitar nuevos actos de barbarie por el ejército israelí.
Agosto, 31,- El presidente de la OLP, Yasser Arafat, se despidió de la población palestina realizando una serie de visitas que terminaron con una ceremonia en el puerto, desde donde embarcó en el buque griego "Atlantic" que lo condujo a Atenas.
Arafat declaró: "Me marcho de Beirut, pero mi corazón se queda aquí, seguiré luchando, porque todos los caminos conducen a Palestina. Mi estancia en el Líbano ha sido una etapa, ha durado el tiempo de una batalla".
La evacuación palestina de Beirut marcaría la cota máxima de lo que lograría en ese sentido la maquinaria de guerra israelí. En relación a sus objetivos iniciales, constituyó solo una victoria parcial; esa decisión no afectó a los efectivos palestinos en el Valle de la Bekaa ni a los dislocados en el norte del país alrededor de Trípoli y por ende, no significó por sí misma el fin de la presencia armada palestina en el Líbano.
Septiembre, 13.- Las Fuerzas Multinacionales habían abandonado Líbano, a pesar de la preocupación, la reserva y el asombro de diversas autoridades libanesas. Israel se aprovechó de la retirada rápida y sospechosa de las Fuerzas Multinacionales. Las garantías ofrecidas repetidas veces por los EEUU se quedaron en el aire y las fuerzas israelíes se lanzaron sobre la capital y la invadieron, pisoteando todos los acuerdos y compromisos.
Septiembre, 16 y 17.- La milicia ultraderechista cristiano maronita, Fuerzas Libanesas y las tropas israelíes efectuaron una matanza en los campos de refugiados palestinos de Sabra y Chatila, en Beirut occidental, una verdadera "operación militar", perfectamente preparada, codificada y ejecutada en el momento indicado, en represalia por el asesinato del presidente electo cristiano del Líbano, Bachir Gemayel.
La matanza duró 40 horas, y causó la muerte de 5 000 civiles desarmados. Las víctimas, mujeres y hombres, eran de todas las edades; ni los ancianos ni los niños de pecho se salvaron. No se escatimó ningún medio para cometer esta masacre. Muchos fueron desfigurados y castrados antes o después de muertos. Algunas jóvenes fueron salvajemente violadas después de su ejecución. Los asesinos grabaron sus huellas en los cuerpos de las victimas, y familias enteras fueron enterradas juntas. Una gran parte de los 2 campamentos fue transformada en un terreno de fosas comunes.
A partir de este momento, la situación en el Líbano se tornó más difícil. La aviación israelí reanudó los ataques contra posiciones sirias y palestinas, mientras el ejército libanés se enfrentó a sangrientos y encarnizados combates entre derechistas, falangistas y grupos de progresistas, fundamentalmente rusos.
Las Fuerzas Multinacionales integradas por Francia, Italia, EEUU e Inglaterra comenzaron a retornar a Beirut.
Al finalizar el año, Israel, Líbano y EEUU iniciaron conversaciones sobre la reubicación del ejército israelí y las futuras relaciones entre Beirut y Tel Aviv. La situación en la zona occidental de la capital libanesa continuó tensa.
DESPUES DE LA MASACRE
1983
Ante la inescrupulosa masacre, un Acuerdo de Paz entre Israel y el Líbano fue firmado el 17 de mayo, llamando a un final de las hostilidades. La administración de Tel Aviv de Menahen Begin y el gobierno libanés de Amin Gemayel, llegaron al acuerdo, luego de intensas gestiones de la Casa Blanca, a través de su enviado especial para la zona, Phillip Habib y del Secretario de Estado norteamericano, George Shultz. El documento legaliza la presencia israelí en el Líbano, e incrementa la influencia de Washington en la zona. Además, pone en igualdad a los ocupantes sionistas, a los contingentes sirios integrantes de las Fuerzas Árabes de Disuasión (FAD) y a los destacamentos de palestinos, al hablar de "retirada simultánea" de todas las tropas extranjeras.
Los dirigentes de Damasco y de la OLP rechazaron el acuerdo, por considerarlo una traición a la causa árabe y un atentado a la soberanía e integridad territorial libanesa.
Otra de las cláusulas del documento preveía la creación de una "franja de seguridad" para Israel en el sur de este país.
Las fuerzas israelíes ocuparon Beirut hasta julio de 1983, cuando se retiraron al río Awali, al norte de Saida. Toda la zona comprendida entre este río y la frontera siguió ocupada hasta 1985, cuando retrocedieron nuevamente a la 'zona de seguridad'.
El 23 de octubre de 1983 la fuerza multinacional liderada por Estados Unidos sufrió un doble atentado suicida, que se atribuyó la Yihad Islámica. Los blancos fueron el cuartel general de los ‘marines’ estadounidenses en Beirut, donde murieron 241 soldados, y el puesto de mando francés en Ramlet al Beida (arenas blancas), también en Beitut, que causó la muerte a 58 soldados galos.
Este atentado y la reactivación del conflicto provocó la intervención directa en la guerra de la fuerza multinacional, que se vio implicada en los primeros bombardeos y ataques contra Siria y las milicias chiíta y drusa del Partido Socialista Progresista.
1984
En febrero de 1984, tras constatar el fracaso de la misión pacificadora, EEUU, Gran Bretaña e Italia, como integrantes de las Fuerzas Multinacionales, decidieron retirar sus tropas del Líbano; y dos meses después lo hizo Francia.
El 5 de marzo el presidente Amin Gemayel anunció en Beirut la derogación del acuerdo israelo-libanés-norteamericano firmado el 17 de mayo de 1983 por lesivo a la soberanía de su país, criterio compartido por el movimiento patriótico como por la resistencia palestina.
El 19 de junio se firmó el Acuerdo de Bikfaya tras negociaciones entre el vicepresidente sirio Abdel Halim Khadam y las diversas facciones políticas libanesas representadas en el Gobierno de Reconciliación Nacional. Este acuerdo tenia un anexo referente a la ocupación israelí que especificaba que el Gobierno de Reconciliación Nacional, con aprobación Siria, se encargaría de la consecución de acuerdos de seguridad que garantizarían la retirada israelí de territorio libanés, evitando negociaciones directas con el estado judío.
1985
Las presiones internacionales y la constante resistencia, motivaron a Israel a sacar sus fuerzas del Líbano norte y central, mas, dejó una parte de la llamada zona de seguridad en el sur controlada por sus aliados cristianos, el autodenominado Ejercito del Sur del Líbano.
Con el paso del tiempo, la bautizada zona de seguridad, que tenía como premisa, proteger el norte de Israel, se convirtió en una verdadera ratonera para el ocupante y su milicia confesional.
Los ataques de diferentes grupos armados libaneses, junto al recién creado movimiento islámico chiíta Hizbalá (Partido de Dios, en árabe), que surgió en los días de la intifada palestina en Gaza y Cirjordania, desarrollaron un encarnizado asedio contra los invasores en esa área del sur libanés.
1989
Con la firma del Acuerdo de Taif, Arabia Saudita, se puso fin a los enfrentamientos armados entre las milicias libanesas.
Por su parte, el Gobierno libanés decretó el desarme de todos los grupos armados del país, con excepción de Hizbalá, que desmanteló su estructura en Beirut, pero la mantuvo en el sur del Líbano para continuar luchando contra la ocupación castrense israelí. Desde 1991, los combates en el sur del Líbano involucraron a Hizbalá y a las fuerzas israelíes y la milicia auxiliar.
1993
El 25 de julio, tras la muerte de siete soldados israelíes, Tel Aviv puso en marcha la 'Operación Rendición de Cuentas' (la 'Guerra de los Siete Días' desde la óptica libanesa), en la que el sur del país sufrió la mayor ofensiva militar. Los combates acabaron al llegar las partes contendientes, con la mediación de Estados Unidos, a un acuerdo por el que se estipulaba que los combatientes de la agrupación musulmana no atacarían el norte de Israel y que los israelíes no atacarían a personas o blancos civiles en el Líbano.
Sin embargo, este acuerdo no acabó con los combates, trasladados a la 'zona de seguridad' y al norte de Israel.
1996
El 11 de abril, Israel inició la Operación "Viñas de la ira" que buscaba erradicar las bases de Hizbalá en el sur del Líbano. El asedio se prolongó por espacio de 17 días y supuso la reanudación de los ataques contra Beirut por primera vez desde 1982. Más de 300 000 libaneses y 30 000 israelíes se vieron obligados a huir de sus hogares para no perecer en la contienda. Las bajas civiles fueron, no obstante, cuantiosas.
Ese mismo mes se acordó un cese al fuego, luego de críticas internacionales a Tel Aviv por la masacre de más de 100 refugiados libaneses en una base de la ONU en Qana (la bíblica Canaan, donde el Cristo multiplicó los panes y los peces),descrita como un error por los militares israelíes. Para supervisar su aplicación se creó un Grupo de Vigilancia formado por Estados Unidos, Francia, Siria, el Líbano e Israel.
2000
En marzo, el parlamento israelí votó a favor de un retiro unilateral de las tropas israelíes del sur del Líbano, presionado por la creciente efectividad del Hizbalá que le ocasionaba bajas todos los días y había desarticulado a su milicia mercenaria.
El 24 de mayo del 2000 Israel puso fin, en tres días, a 22 años de ocupación militar del sur del Líbano, en una retirada acelerada por la desbandada de sus aliados libaneses del Ejercito del Sur del Líbano y el rápido avance de la milicia musulmana en la antigua zona de seguridad, devenida trampa mortal.
A las tres de la madrugada, el último soldado israelí cruzaba la frontera por la Puerta de Fátima, dando cumplimiento a la resolución 425 y sucesivas del Consejo de Seguridad de la ONU, con más de dos décadas de retraso.
2001
El 14 abril por primera vez desde la retirada de Israel del sur del país árabe, en mayo de 2000, aviones de combate israelíes atacaron dos objetivos de la guerrilla dentro del Líbano, en respuesta a una supuesta agresión de Hizbalá contra un puesto militar israelí.
El 1 de julio se reanudaron los enfrentamientos fronterizos entre el ejército israelí e Hizbalá. Israel atacó un radar de Siria en Líbano, como represalia contra los que califica como dos "ataques criminales" de la milicia islámica.
2003
El 2 de febrero cazabombarderos israelíes violaron la "línea azul" trazada por la ONU y realizaron ejercicios de combate sobre el Valle de la Bekáa, dentro del territorio libanés.
Tras la muerte del adolescente israelí Javiv Dadon en un ataque de Hizbalá al poblado israelí de Shlomi, el 10 de agosto, helicópteros israelíes atacaron las posiciones de la guerrilla chií en el sur del Líbano.
2004
A principios de año Israel negoció con Hizbalá la devolución de cuerpos de soldados israelíes capturados, a cambio de la liberación de presos en cárceles de Israel.
2005
El 13 mayo la aviación y la artillería israelíes bombardearon varias áreas del sur libanés, mientras que la milicia musulmana respondió con un ataque a una posición de Tel Aviv en el sector de las granjas de Chebaa, usurpadas por Tel Aviv a pesar de su proclamada salida del sur libanés cinco años antes.
Los días 29 y 30 junio la aviación israelí bombardeó un área del sur del Líbano, después de haberse producido enfrentamientos entre soldados israelíes y militantes del Partido de Dios.
El 21 noviembre cuatro milicianos islámicos muerieron en enfrentamientos con soldados israelíes en la zona de Ghajar, una ciudad dividida por la frontera entre Israel y el Líbano.
2006
El 12 de julio de 2006, un enfrentamiento en la frontera entre el Líbano e Israel reabrió un conflicto que se mantenía latente. La crisis, aparentemente la desató una acción guerrillera sobre territorio israelí. Al menos ocho soldados israelíes murieron y la milicia chií libanesa apresó a dos militares hebreos. Israel calificó el ataque, sucedido en una región invadida por sus militares, de 'acto de guerra'. En ese momento se inició una nueva escalada de violencia.
Ya para el 21 de julio la secretaria de Estado norteamericana, Condoleezza Rice, admitió que el gobierno estadounidense rechazaba un cese al fuego inmediato en el conflicto entre Israel y el Líbano, pese a persistentes críticas de la comunidad internacional.Un alto al fuego evitaría eliminar la amenaza que representan los militantes de Hizbalá para Israel y dejaría abierta la posibilidad de más violencia en el futuro, indicó.
Expertos consideran que la negativa de la administración de George Bush a accionar para detener la agresión militar israelí contra el pueblo libanés responde a una estrategia para que Tel Aviv disponga de mayor tiempo y finalice con éxito su ofensiva contra ese país árabe, y de una estrategia mas amplia la cual se propone reconfigurar el panorama político levantino y presionar sobre Irán, en opinión de expertos.
Francia y Estados Unidos concluyeron el 5 de agosto un acuerdo destinado a acabar con la violencia que ensangrienta al Líbano y a sentar las bases para el diseño de una solución duradera.
El proyecto insta a un "cese completo de las hostilidades" entre Israel y la milicia libanesa Hizbalá y pide a este grupo que ponga fin a todos los ataques y a Israel que detenga todas sus "operaciones ofensivas militares" por tierra, mar y aire.
Asimismo, exhorta a las partes a que se comprometan a "trabajar en un alto al fuego permanente y en una solución a largo plazo", sobre una serie de principios y elementos políticos.
En el marco político, propone la creación de una zona de seguridad, el despliegue de una fuerza internacional, con mandato de la ONU, la demarcación de las fronteras del Líbano, incluidas las granjas de Chebaa, y la exigencia de que el gobierno de Beirut ejerza su autoridad y soberanía en todo el territorio libanés y desarme a las milicias.
Además, hace un llamamiento a la comunidad internacional a que tome las medidas necesarias para asistir en el aspecto financiero y humanitario a la población de el Líbano, en lo que se refiere al retorno de los 700 000 libaneses desplazados de sus hogares, y a la reapertura del aeropuerto y de los puertos libaneses.
El Líbano ha puesto objeciones al proyecto de resolución de la ONU para un alto al fuego consensuado por Estados Unidos y Francia. El gobierno libanés señaló que "el texto no se ajusta al plan de siete puntos presentado por el Líbano, en el que sí se incluye la retirada total israelí del sur libanés y un mandato de la ONU para las granjas de Chebaa", disputado enclave estratégico en la frontera entre el Líbano, Siria e Israel, ocupado por el ejército israelí.
El presidente libanés, Emile Lahud y su primer ministro, Fuad Siniora, rehúsan calificar de terroristas a los “hizballahi” y, por el contrario, ensalzar su papel en la defensa nacional y contra la ocupación militar israelí.
Mientras el pulso diplomático prosigue, Israel no cesa en sus ataques diarios contra ciudades del sur e infraestructuras libanesas del norte.
Hasta el 10 de agosto los ataques de Israel contra el Líbano causaron 1 022 muertos y tres mil 293 heridos, además de enormes perdidas materiales, estimadas en miles de millones de dólares.
Israel optó por atacar zonas densamente pobladas y destruir la infraestructura vial del sur y el oriente libanés, para crear una crisis humanitaria y obstaculizar las migraciones de urgencia.
Se calcula que hay en Líbano 913 mil 760 desplazados, de ellos 220 mil abandonaron el país y de estos casi la mitad eran extranjeros o poseedores de doble nacionalidad.
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