ANTECEDENTES |
A partir del Primer Congreso Sionista, celebrado en 1897, y de la selección de Palestina, 20 años después, como sitio sede del "Hogar Nacional Judío" por la Organización Sionista Mundial, se inician el holocausto y la diáspora palestina.
Tras la derrota del imperio otomano, la conquista de Palestina por los británicos, en la Primera Guerra Mundial, facilitó a la diplomacia israelí una oportunidad hasta entonces inédita para el establecimiento de un "Hogar Nacional Judío" en Palestina, mediante la Declaración de Balfour (1917).
El 6 de noviembre de 1918, el Consejo Consultivo sobre Palestina, integrado por los principales dirigentes israelíes, elaboró una propuesta en la que fijaba las fronteras palestinas sobre bases histórico-confesionales, económicas y geográficas. Las fronteras palestinas debían extenderse por el norte desde el río Litani hasta Banias, al sureste, en un punto emplazado exactamente al sur del territorio de Damasco, Siria, y las cercanías de Hijaz, en Arabia Saudita. Esta división aparece recogida en un mapa de 1919.
Por entonces existían en Palestina 56 000 judíos. Entre 1920 y 1930 la emigración judía creció debido a la actividad israelí. Tal incremento ocasionó la protesta de los palestinos árabes que, luego de recurrir a medios pacíficos de lucha, originaron sublevaciones en 1920, 1921, 1929, 1933, 1936, 1937 y 1938.
A fines de la década del 30 y comienzos de la 40, una cantidad nunca antes registrada de judíos europeos emigraron por miedo al exterminio nazi, en franco acto de protección a sus vidas y sus capitales.
Ya en 1939, los israelíes comenzaron a utilizar el terror como táctica para consolidar su control sobre parte de Palestina, a través de organizaciones paramilitares como Irgun y Stern, dos de las más feroces.
En 1947, los británicos transfirieron el problema a la Organización de Naciones Unidas (ONU). En respuesta, el organismo aprobó un "Plan de Partición" del territorio que contempló la creación de un hogar nacional judío y de un estado palestino, al tiempo que entregaba el 57 por ciento del área a la minoría judía.
En abril de 1948, los israelíes lanzaron una acción militar final para tomar el control de toda Palestina y establecieron el Estado de Israel (14 de mayo de 1948). Al día siguiente, comenzó la guerra con los estados árabes circundantes, contienda que terminó casi un año después con la ocupación por Israel del 78 por ciento de todo el territorio. A partir de este suceso, los palestinos fueron expulsados de las zonas que figuraban bajo el control de Tel Aviv. La situación los obligó a buscar refugio en diferentes países, entre estos: Jordania, Israel, Siria, Kuwait, Egipto, Arabia Saudita, Golfo Arábigo, Estados Unidos, Libia, América Latina y el Líbano. La cifra de refugiados alcanzó 2 millones 923 mil personas.
Ante los repetidos fracasos militares de los árabes frente a Israel (1948, 1956 y 1967) y a fin de encontrar una salida diferente a través de la lucha armada para la recuperación de la Patria, crearon la Resistencia Palestina, la cual radicalizó sus conceptos políticos al tiempo que combatía la ocupación de sus territorios.
Cuando los gobiernos, preocupados por estas transformaciones han intentado eliminarlos, los palestinos han hallado en las masas árabes su mejor defensor. La guerra civil del Líbano, de 1975, es un ejemplo elocuente en este sentido.
Luego de la aniquilación militar de comandos palestinos en el septiembre negro de 1970 y julio de 1971, en Jordania, la resistencia militar Palestina se debilitó y perdió su base de operaciones. En consecuencia, se desplazó hacia el Líbano integrándose a la población palestina que ya existía en aquel territorio.
Israel, no conforme con adueñarse de Palestina, inició sus acciones contra las concentraciones de refugiados del sur libanés con el fin de lograr sus propósitos de exterminar al pueblo palestino en cualquier lugar donde estos se refugien y desmantelar su estructura política, la OLP.
Esa estrategia, aún vigente, constituye la esencia de las repetidas agresiones militares y ocupaciones territoriales de la formidable maquinaria israelí contra el Líbano.
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